MALVINAS 2000 - Capitulo VII - Página 067

Peter.-¿Es posible que nuestra memoria retenga algunas de estas etapas?

J.C.-Posible es, pero debés tener en cuenta que el cerebro de un humano, por mal que nos parezca, es algo extremadamente básico, comparativamente hablando de otras civilizaciones más avanzadas; y si bien podemos pensar en que somos los amos del Universo, en la realidad no lo somos ni siquiera de la Tierra, solamente la tenemos a préstamo. Y por ahora...

No obstante, hay mentes privilegiadas que llegan a recordar algunas inmediatas etapas anteriores, y cuando digo inmediatas me estoy refiriendo tal vez a un siglo atrás o más.

Vos en muchas oportunidades habrás oído relatos de personas que dicen recordar anteriores reencarnaciones. Si bien es cierto que en algunos casos pueden ser lucubraciones, en otros son totalmente reales. Pese a ello, solamente consiguen recordar una parte diminuta con relación a lo realmente vivido, y habitualmente de forma muy confusa.

En seres superiores al hombre hay un desarrollo tal del cerebro, que consigue rescatar una buena parte de los recuerdos de las últimas peregrinaciones del alma, y en muchos casos con una exactitud asombrosa.

Esto se va adquiriendo a medida que nos vamos perfeccionando con el lento correr de los siglos. De esta forma la mente consigue penetrar en los "bancos de datos" del cerebro, el cual tiene una gran porción de información almacenada, a la que hoy nos es muy difícil acceder, sino imposible.

Peter.-Debo pensar entonces, que nuestro cerebro tiene grabadas todas las vivencias de nuestras anteriores metamorfosis, ¿pero que por lo general no tenemos el don de saber leerlas o interpretarlas?

J.C.-No todas, solamente las vividas en las etapas en las cuales el cerebro de ese ente, por su evolución biológica, tenía la suficiente capacidad de poder almacenar estos datos, ya que en las criaturas muy primarias esto no ocurre, y por supuesto perdemos esa parte de la historia.

Peter.-¿Viste la hora que es?, me parece que Barbara hoy me hace dormir en el consabido sillón del living.

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