MALVINAS 2000 - Capitulo VIII - Página 075
En ese momento me mandaron rectificar urgente el rumbo, y planificar de inmediato el derrotero hacia la base chilena de Punta Arenas. En pocos instantes, mi computadora sentenció que con las escasas reservas de combustible en existencia, no llegaría a ese distante punto, por lo tanto decidí, de común acuerdo con mis superiores, tomar la ruta hacia este aeropuerto y solicitar un aterrizaje de emergencia. J.C.-¿Pudo Ud. llegar a calcular si en los tres intentos de retornar a su base, su avión consumió más combustible que lo normal? Aviador.-Con exactitud, no. Pero de hecho que el consumo en esas tentativas fue excesivo, a tal punto que hizo peligrar mi retorno a las bases que tenemos como opción en casos de emergencias. Tanto es así, que en un momento creí encontrarme en un punto "de no retorno", donde no hay posibilidades de volver al aeropuerto de despegue, ni tampoco llegar a los alternativos. Pero felizmente pude aterrizar aquí sin ningún inconveniente. J.C.-¿Está Ud. siendo bien atendido allí? Aviador.-Excelentemente bien. J.C.-¿Tiene Ud. órdenes de dirigirse a alguna otra base? Aviador.-Por el momento, no. Ya estoy en comunicación con el embajador de mi país en la Argentina, y seguramente por su intermedio se me harán llegar las instrucciones a seguir. J.C.-¿Puede Ud. agregar alguna otra precisión a su relato? Aviador.-Deberá Ud. disculparme, pero datos concretos como velocidades, alturas, rumbos, etc., no estoy autorizado a hacerlos públicos. Creo comprenderá mi situación. J.C.-Si, por supuesto. Bueno, le deseo una feliz estadía en mi país. Cualquier cosa que pueda hacer por Ud. no dude en comentármelo, y muchas gracias por su relato. Una vez cortada la comunicación, recién me enteré que toda la conversación salió al aire en directo. De todas formas no podría ser de otra manera, tratándose de un medio como una radio. |
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