MALVINAS 2000 - Capitulo IX - Página 082

En Los Angeles Times se podía leer: MALVINAS/FALKLAND aisladas del mundo - Pánico en las Islas.

Mientras recogía otro fax, bastante ilegible esta vez, me sorprendió el timbre del teléfono. Era una llamada de la Casa Rosada. El Ministro Di Tella pedía hablar conmigo.

Di Tella.-El Presidente me encomendó ubicarlo urgente. Hay enormes presiones para que cese el bloqueo a Malvinas.

J.C.-Eso ya lo habíamos hablado y era de esperar Sr. Ministro.

Di Tella.-Sí, por supuesto. Pero una cosa es decirlo y otra, bien distinta, es vivirlo.

La Thatcher está desesperada, y el Presidente teme que cometa un acto irreflexivo y de trágicas consecuencias.

J.C.-¿Ud. se refiere a alguna acción de ataque a la Argentina o algo así?

Di Tella.-Todo puede esperarse de esta mujer. Ella ahora ve tambalearse su poderío, y ante la impotencia tenemos desconfianza que recurra a actos temerarios.

No olvidemos que, entre otras cosas, Inglaterra es también una potencia nuclear, y muy importante.

J.C.-Pero Ministro, ¿Ud. está intentando decirme que levante la barrera invisible de Malvinas?

Le recuerdo que, aunque quisiera, no podría lograrlo ya. Esto va más allá de cualquier situación circunstancial. Lo hablamos varias veces con anterioridad y nunca se me dijo que podría caber este tipo de arrepentimiento. Que por otro lado no tiene asidero, ya que este hecho es totalmente irreversible.

Di Tella.-En realidad el Presidente no pretende pedirle que levante el bloqueo a Malvinas, y bien sabe que para Ud. sería imposible hacerlo en estas circunstancias. Pero la presión es tan grande, y sobre todo la actitud de la impredecible Dama de Hierro, que en conjunto hacen temer un desenlace fatal.

En confianza, le comento que en verdad su teoría de la muralla invisible bloqueando a Malvinas, era poco creíble entre los hombres del Gobierno. Por ello no tomamos muchas precauciones, ni hicimos las proyecciones anticipadas de los hechos.

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