MALVINAS 2000 - Capitulo X - Página 096

Finalizada la transmisión en cadena, los canales siguieron con sus programas habituales y, en este caso, ATC con su noticiero.

La información siguiente venía directamente de Nueva York, del edificio de las Naciones Unidas, donde la cadena CNN entrevistaba en la calle a los representantes de los países que iban ingresando al mismo, citados a una urgente reunión extraordinaria.

La mayoría de ellos se abstenía de hacer declaraciones, al menos hasta después de esta convocatoria informativa, decían.

Pero otros arriesgaban expresiones a título personal, y en ellas, invariablemente, aunque de forma indirecta, hacían insinuaciones sobre el no acatamiento por parte de Inglaterra a todas las anteriores resoluciones de la ONU, votadas por la gran mayoría; lo que hubiera evitado esta acción.

Casi todos pensaban que la reunión extraordinaria, incluso con muchos presidentes y primeros ministros, se podría hacer no antes de las cuarentiocho o setentidós horas como mínimo, debido a las grandes distancias. Pero en realidad no entendían bien cual era la premura, ya que la situación actual aparentemente era inmodificable, pero sin riesgos inminentes para los habitantes de las Islas.

Expresaban que lo mejor sería documentarse lo más ampliamente posible, antes de concurrir a ese cónclave, y de esta forma poder tomar las decisiones convenientes. Incluso con todos los asesores necesarios para tal fin.

Opinaban que algo tan trascendental para la raza humana, que seguramente va a cambiar el curso de la historia de una manera espectacular e imposible de prever, y como nunca ocurrió; merecía y necesitaba un tratamiento muy profundo y meditado.

Daban a entender que las urgencias de la Corona Británica, para nada eran las de sus respectivos países.

A continuación de una tanda publicitaria, llegaba otra noticia de Inglaterra: la Primera Ministro amenazaba veladamente al Gobierno Argentino, de valerse de su amplio poderío nuclear para recuperar las Islas. Incluso comunicaba que ya había dado las órdenes pertinentes, para que dos submarinos atómicos pusieran de inmediato proa a las mismas.

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