MALVINAS 2000 - Capitulo VIII - Página 073
Por supuesto accedí de inmediato. No tuve que esperar mucho, tal vez menos de diez minutos que me parecieron horas. Al fin pude escuchar su voz: Aviador.-Buenas tardes señor, me dicen que Ud. es el autor de la teoría del bloqueo a las islas Falkland a partir del mediodía de hoy. J.C.-Efectivamente caballero. Me gustaría mucho poder escuchar de sus labios lo que realmente le aconteció, siempre que no sea para Ud. un gran compromiso. Aviador.-Compromiso es. Ud. lo debe entender. Pero fui atendido tan amablemente en este aeropuerto, que me es imposible negarme. Además créame que tengo una suprema curiosidad por saber lo que realmente me pasó hoy. Despegué de mi base a eso de las once y treinta horas, en un vuelo rutinario de reconocimiento hacia el norte de las Islas. Mi misión por lo general consiste en detectar, e identificar a los buques pesqueros que operan dentro del límite establecido por Inglaterra. Pero en esta oportunidad se me instruyó que regresara a la base recién después de las doce y quince horas, ya que si bien allí nadie creía su mensaje, justamente se preparó este retorno para desmentirlo. A mi llegada, estaba programado el vuelo de algunas aeronaves más, que me imagino habrán suspendido debido a lo que me ocurrió. J.C.-¿Hasta el mediodía no tuvo ningún inconveniente? Aviador.-Para nada. Mi Sea Harrier se portó excelentemente bien. Era un día despejado y todo iba de acuerdo a lo previsto. El problema surge a eso de las doce y veinte horas, cuando con rumbo a mi base aérea, detecto como una baja de potencia en los reactores. De inmediato les doy más impulso y observo que igualmente pierdo velocidad. En un principio creí encontrarme ante una falla de los motores, no obstante invertí mi rumbo Sur, intentando regresar hacia el Norte. |
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