MALVINAS 2000 - Capitulo V - Página 045

Expresa asimismo el reconocimiento a los esfuerzos del gobierno argentino, por promover el bienestar del pueblo de la Islas.

Argentina había construido un aeropuerto apto para recibir aeronaves comerciales, y con ello finalizaba el perjudicial aislamiento que la población isleña había vivido hasta ese momento, ya que de inmediato se implementaron vuelos semanales con el continente, como asimismo un servicio marítimo que complementaba al aéreo.

También se establecieron fluidas comunicaciones telefónicas, telegráficas y postales, y otras atenciones a los habitantes de las Islas.

Como siempre, Inglaterra haciendo caso omiso a la voluntad mayoritaria de la comunidad internacional, desdeñó la resolución 3160, y continuó con su negativa de negociar la soberanía de Malvinas.

Ello hace que la Asamblea General dicte el primero de diciembre de 1976, la resolución 31/49, por la que una vez más pide a "ambos" gobiernos que aceleren las negociaciones relativas a la disputa de la soberanía, según lo dispuesto en las anteriores resoluciones 2065 y 3160, y agradece nuevamente al gobierno argentino por sus esfuerzos para facilitar el proceso de descolonización, y promover el bienestar de la población de las Islas. Manifiesta seria preocupación porque no se producen progresos sustanciales, luego de ocho años de la adopción de la resolución 2065.

Más adelante, en el comunicado en conjunto del veinticinco de abril de 1977, los términos de la negociación fueron totalmente definidos, ya que se estipula que las mismas se referían "a las futuras relaciones políticas, incluyendo soberanía, con relación a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur".

Posteriormente, en 1979, Lord Carrington elabora un memorándum donde son presentadas tres opciones:

a - Fortaleza Falkland.
b - Dilatar negociaciones.
c - Realizar substantivas negociaciones de buena fe.

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